Viabilidad social de los proyectos energéticos y mineros:  cuando la RCA ya no es suficiente

Viabilidad social de los proyectos energéticos y mineros: cuando la RCA ya no es suficiente

Por Alex Ramos*

Un paradigma que las empresas han comenzado a romper es que los proyectos no deben ser evaluados con criterios exclusiva ni eminentemente económicos. Si bien los procesos de evaluación ambiental tienden a corregir esto, incorporando la variable social y ambiental, éste proceso continúa realizándose con criterios de negocios, en los que “el trámite ambiental” es sólo una fase del proyecto que hay que salvar.

La historia reciente ha demostrado que la viabilidad económica de los proyectos con los indicadores económicos típicos como el VAN, TIR y Periodo de Recuperación ya no son suficientes. Es de total conocimiento que los proyectos energéticos son viables económicamente, ya que existe una demanda creciente y una oferta que no necesariamente acompaña la tendencia al alza de la demanda, por lo tanto, si los proyectos sólo se evalúan con este criterio, probablemente seguiremos siendo testigos de proyectos que fracasan por razones que no son económicos ni financieros, sino más bien ambientales y las consecuencias de los impactos en las comunidades, quienes se oponen al desarrollo de los proyectos.

Hace unos días se hizo público el efecto que ha tenido la detención de Bocamina II de ENDESA, el cual ha tenido un impacto financiero de 135 millones de dólares, sin dejar de mencionar las inversiones sociales que la generadora ya ha realizado en la zona del proyecto, más las inversiones que se anuncian para destrabar el proyecto y retomar la operación de la central, todo lo cual surge a consecuencia de la presión social que ha ejercido la comunidad de Coronel, en contra de dicho proyecto. Al caso anterior se puede sumar el recientemente fracasado proyecto de Hidroaysén, que dependiendo de las fuentes se citan inversiones de cientos de millones de dólares de inversión para desarrollar el proyecto hasta la obtención de la RCA, o bien los casos de Freirina de Agrosuper, o barrancones de GDF Suez, todos los cuales contaban con sus respectivas RCA y con importantes inversiones que terminaron siendo inoficiosas.

Todos los casos anteriores tienen muchas cosas en común. La principal tiene que ver con que todos contaban con Resolución de Calificación Ambiental, y que además todas han visto la presión social para que dichos proyectos no se ejecutaran, o se les revocara su RCA, todo lo cual nos debiera invitar a pensar acerca de la necesidad de incorporar los criterios sociales y ambientales en la etapa de estudios de prefactibilidad. Lo anterior es para no tener que lamentar los cientos de millones de dólares que se pierden por no haber incorporado adecuadamente los aspectos comunitarios en los proyectos.

Todo lo anterior también debería hacernos reflexionar acerca de la legitimidad de las RCA y de la institucionalidad vigente, ya que la obtención de la misma, aun cuando no haya incumplimiento de compromisos ambientales, no significa nada si la sociedad no aprueba determinados proyectos.

Sin duda, después de que los proyectos fracasan, deben hacerse los análisis de rigor y no cabe duda que la pregunta ¿qué hubiese pasado si hubiese invertido anticipadamente en la comunidad? debe ser muy recurrente en dicho proceso, y esperamos que por el desarrollo sustentable de nuestra economía la respuesta a dicha pregunta sea que invertir en la comunidad, de forma y en el momento oportuno, es la mejor forma de agregarle viabilidad socio-ambiental a los proyectos de inversión.

*: Director de Sustentabilidad y Asuntos Comunitarios Grupo Etcheberry

 

Cómo mantienen las empresas su reputación en las redes sociales

Cómo mantienen las empresas su reputación en las redes sociales

Una de las formas de hacerlo es seguir y escuchar a la audiencia. Según publica un artículo del diario El País de España, en 2012 las empresas, desde el punto de vista de la comunicación estratégica, entendieron que lo importante no era tanto conseguir el máximo de seguidores sino prestar atención a sus comentarios.

Según se señala en la nota, hacer un seguimiento de los textos y comentarios sobre sus marcas que se publican en los periódicos online, en los blogs y en las redes sociales les permite intentar poner freno a posibles crisis derivadas de quejas de los clientes o a los bulos que se propagan (y la rapidez es clave en este asunto). En algunos casos además les ayuda a decidir aumentar o disminuir la producción de ciertos productos. También les facilita cuantificar el costo de una campaña o nueva gama de producto tras su lanzamiento. Y lo último: les ayuda a decidir su Comunicación Estratégica en función de lo que se habla en la Red.

Por otra parte se ha llegado a determinar que el 70% de las empresas con presencia en Internet lo hacen, calcula Juan Luis Polo, de Territorio creativo y presidente de la Asociación de Agencias Digitales. Sobre todo las grandes y medianas compañías. “A las pymes les cuesta más”, dice Polo. Las que prestan más atención son las de telecomunicaciones y automoción, en opinión de Alberto Fernández, de Annie Bonnie, la agencia del grupo Barrabés que monitorea para 50 marcas. “Y las que menos, las energéticas, la banca, el gran consumo y, curiosamente, las aseguradoras”.

Puede ver el artículo completo, con ejemplos en la nota de El País.

La importancia de los Asuntos Corporativos en la organización

La importancia de los Asuntos Corporativos en la organización

La comunicación corporativa es el sistema nervioso central que atraviesa toda la empresa. Con el paso del tiempo han sido varios los nombres que ha recibido esta área, en especial si se consideran las tareas a realizar, las que cada día resultan ser más complejas.

1404142434445