Reputación irrumpe entre principales amenazas para empresas locales

Reputación irrumpe entre principales amenazas para empresas locales

Una encuesta realizada por Deloitte a las 500 mayores empresas locales por facturación (y que será divulgada en detalle este jueves), reveló que, por primera vez, el “riesgo reputacional” entró en el “top cinco” de los principales peligros para las compañías. Esto según consigna hoy el Diario Financiero.

Fernando Gaziano, socio de riesgos financieros de Deloitte, afirmó que la tendencia se enmarca en un mayor empoderamiento ciudadano, algo que se elevaría aún más, de acuerdo a la experiencia internacional. Los clientes “hoy se apalancan en las redes sociales y en seguida arman un tema que te expone reputacionalmente”, dijo, añadiendo que entre las compañías que en nuestro país respondieron el sondeo (menos de 100), más del 50% provino del sector financiero y del retail.

Gaziano expresó que, junto a los crecientes estándares locales en una serie de áreas (por ejemplo, medioambiental), el fuerte aumento en el número de eventos de crisis entre 2012 y 2013, con casos como La Polar, Farmacias, Agrosúper y Cascadas, son una clave de la menor tolerancia social al respecto. Remarcó que la percepción actual no se basa necesariamente en el concepto de fraude, “sino en acciones que han ido en contra de la ética del negocio”.

¿Qué hacer en caso de crisis comunicacional?

¿Qué hacer en caso de crisis comunicacional?

A la hora de gestionar una crisis, los Asuntos Corporativos juegan un rol esencial -tanto en la prevención como en la gestión- evitando así un deterioro a la reputación corporativa importante. Para ello, es necesario escuchar al entorno para anticiparse a los hechos y aprovechar las oportunidades.

La ola digital es exponencial

La ola digital es exponencial

Cada vez más actividades, procesos y máquinas se incorporan a la era digital, lo que está provocando cambios exponenciales. En 1965, Gordon Moore, fundador de Intel, enunció la Ley de Moore, que predecía que los computadores aumentarían su poder de cómputo en forma exponencial. Ocurrió exactamente eso. Y todo lo que está siendo tocado por la ola digital se vuelve exponencial.

Ministro de Energía: “Las comunidades deben ser parte del desarrollo económico y social que conlleva el desarrollo de proyectos”

Ministro de Energía: “Las comunidades deben ser parte del desarrollo económico y social que conlleva el desarrollo de proyectos”

Once son las iniciativas legales -que conforman la llamada agenda energética- en las que trabaja el ministro de Energía, Máximo Pacheco, las que deberán ser debatidas en el Congreso. Entre ellas, el proyecto de asociatividad, que busca que las empresas del sector eléctrico entreguen beneficios a las localidades donde se ubiquen construcciones de esa línea.

Viabilidad social de los proyectos energéticos y mineros:  cuando la RCA ya no es suficiente

Viabilidad social de los proyectos energéticos y mineros: cuando la RCA ya no es suficiente

Por Alex Ramos*

Un paradigma que las empresas han comenzado a romper es que los proyectos no deben ser evaluados con criterios exclusiva ni eminentemente económicos. Si bien los procesos de evaluación ambiental tienden a corregir esto, incorporando la variable social y ambiental, éste proceso continúa realizándose con criterios de negocios, en los que “el trámite ambiental” es sólo una fase del proyecto que hay que salvar.

La historia reciente ha demostrado que la viabilidad económica de los proyectos con los indicadores económicos típicos como el VAN, TIR y Periodo de Recuperación ya no son suficientes. Es de total conocimiento que los proyectos energéticos son viables económicamente, ya que existe una demanda creciente y una oferta que no necesariamente acompaña la tendencia al alza de la demanda, por lo tanto, si los proyectos sólo se evalúan con este criterio, probablemente seguiremos siendo testigos de proyectos que fracasan por razones que no son económicos ni financieros, sino más bien ambientales y las consecuencias de los impactos en las comunidades, quienes se oponen al desarrollo de los proyectos.

Hace unos días se hizo público el efecto que ha tenido la detención de Bocamina II de ENDESA, el cual ha tenido un impacto financiero de 135 millones de dólares, sin dejar de mencionar las inversiones sociales que la generadora ya ha realizado en la zona del proyecto, más las inversiones que se anuncian para destrabar el proyecto y retomar la operación de la central, todo lo cual surge a consecuencia de la presión social que ha ejercido la comunidad de Coronel, en contra de dicho proyecto. Al caso anterior se puede sumar el recientemente fracasado proyecto de Hidroaysén, que dependiendo de las fuentes se citan inversiones de cientos de millones de dólares de inversión para desarrollar el proyecto hasta la obtención de la RCA, o bien los casos de Freirina de Agrosuper, o barrancones de GDF Suez, todos los cuales contaban con sus respectivas RCA y con importantes inversiones que terminaron siendo inoficiosas.

Todos los casos anteriores tienen muchas cosas en común. La principal tiene que ver con que todos contaban con Resolución de Calificación Ambiental, y que además todas han visto la presión social para que dichos proyectos no se ejecutaran, o se les revocara su RCA, todo lo cual nos debiera invitar a pensar acerca de la necesidad de incorporar los criterios sociales y ambientales en la etapa de estudios de prefactibilidad. Lo anterior es para no tener que lamentar los cientos de millones de dólares que se pierden por no haber incorporado adecuadamente los aspectos comunitarios en los proyectos.

Todo lo anterior también debería hacernos reflexionar acerca de la legitimidad de las RCA y de la institucionalidad vigente, ya que la obtención de la misma, aun cuando no haya incumplimiento de compromisos ambientales, no significa nada si la sociedad no aprueba determinados proyectos.

Sin duda, después de que los proyectos fracasan, deben hacerse los análisis de rigor y no cabe duda que la pregunta ¿qué hubiese pasado si hubiese invertido anticipadamente en la comunidad? debe ser muy recurrente en dicho proceso, y esperamos que por el desarrollo sustentable de nuestra economía la respuesta a dicha pregunta sea que invertir en la comunidad, de forma y en el momento oportuno, es la mejor forma de agregarle viabilidad socio-ambiental a los proyectos de inversión.

*: Director de Sustentabilidad y Asuntos Comunitarios Grupo Etcheberry

 

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